ESTRUCTURA 1: Verbo Principal + que + verbo dependiente 1. Verbo principal de influencia --- Verbo dependiente → Subjuntivo
Estos verbos son de: deseo, mandato, ruego, consejo, permiso, prohibición, duda...
Ej. Quiero que vengas Le pido que no fume
Los verbos de permiso y prohibición admiten → Subjuntivo o Infinitvo
Nos aconsejan que vayamos—Nos aconsejan ir Les prohiben que digan eso—Les prohiben decir eso
2. Verbo principal de sentimiento---Verbo dependiente → Subjuntivo
Estos verbos son de: molestia, sorpresa, gusto, extrañeza, indignación...
Ej Me gusta que llegues temprano Nos alegramos de que estéis bien
3. Verbo principal de lengua (decir, hablar, explicar...)
percepción física (ver, oír, sentir, notar, observar...) actividad mental (pensar, recordar, creer, parecer...)
a. Afirmativo→Indicativo:
Dicen que no saben nada Pienso que ellos no vendrán
* Los verbos de lengua en subjuntivo→ mandato: Dice que vengas mañana
* Los verbos de percepción en subjuntivo→ sentimiento: Siento que estés enfermo b. Negativo→Subjuntivo:
No digo que esto esté mal No creo que a ella le guste esto.
c. Imperativo negativo o una pregunta→ Indicativo No digas que no te he avisado
¿No crees que esto es muy difícil?
4. En los casos 1.2.3. si el sujeto del VP y del VD es el mismo → Infinitivo.
Ej. Quiero venir Nos aconsejan ir Nos alegramos de verte Pienso venir No creo haberlo dicho
5. Verbo Ser/Estar + Adjetivo/Nombre + que + Verbo dependiente →
a- Infinitivo: sin sujeto determinado en el VD : Es necesario estudiar español b- Indicativo: si no hay juicio de valor: Es cierto que Juan es argentino
c- Subjuntivo: si hay juicio de valor: Es mejor que no venga él a la fiesta d- Subjuntivo: b y c en negativo: No es seguro que venga
ESTRUCTURA 2: VP + si, cómo, quién, qué, cuándo...+VD → Indicativo (Son oraciones Interrogativas indirectas)
Ej.: No sabe cómo ha podido decir eso
Pregunta si vienes mañana (o no(vienes)
EJERCICIOS UNIDAD 3 REPASO GENERAL de Indicativo Subjuntivo en clásusulas adjetivas y nominales
(Fíjese en las parte subrayadas y por qué que rigen indicativo o subjuntivo)
Texto1. (De “Ocho mundos”)
Vivimos rodeados de las imágenes artificiales de la publicidad. Están por todas partes: en los trenes y autobuses, en las calles, en las oficinas, en los centros de recreo. Y aunque no queramos, penetran también en nuestras casas por los varios medios de comunicación: la radio, el periódico; la revista, la televisión, el teléfono, el correo.
¿Qué efecto tienen sobre nosotros estos miles de anuncios? ¿Qué están tratando de comunicamos? La respuesta parece obvia: quieren que compremos su producto. Naturalmente, pero hay más.
Las grandes compañías emplean a sicólogos que entrevistan a muchos consumidores para descubrir los temores y deseos secretos que nos hagan más vulnerables. Luego, inventan imágenes y men sajes que nos comunican ciertas asociaciones. La masculinidad está asociada con el beber whiski y el manejar autos rápidamente, la belleza con ciertos cosméticos, la aprobación social con el uso de algún detergente, el prestigo con la posesión de un carnet de crédito. Algunos anuncios presentan una situación completamente contraria a la realidad. Nos muestran, por ejemplo, una delgada bailarina que come dulces para que asociemos los dulces con la buena figura. O Presentan un famoso atleta que está fumando un cigarrillo a fin de que asociemos, los cigarrillos con la fama y la buena salud. Desean convencemos visualmente de que al obtener su producto, obtengamos también las cualidades de la persona vista en el anuncio: la sofisticación, la sexualidad, etcétera.
Usted me dirá que todo esto es ilógico. No importa. Los métodos de la publicidad nos manipulan con éxito;
¿Es posible que la publicidad sea responsable en parte de los grandes
problemas sociales: el alcoholismo, los accidentes de automóvil, las enfermedades complicadas por el exceso de dulces, los casos de cáncer comunes en las personas que fuman, etcétera? Algunos creen que sí. Se dice también que la publicidad sirve como una forma de adoctrinamiento porque básicamente, todos los mensajes publicitarios se reducen a uno:
La felicidad consiste en obtener constantemente productos nuevos. No importa que usted compre un producto, siempre necesitará otro que sea aun más esencial. Esta es la filosofía del consumo y nos produce una vaga sensación de descontento, pues aunque tengamos mucho, siempre queremos más. La publicidad vende, junto con el producto, una visión del mundo, un mundo feliz, lleno de símbolos materiales en un futuro que nunca llega.
Desde luego, hay muchas otras visiones del mundo presentadas por los medios de comunicación: por las películas del cine, los melodramas de la televisión, los artículos del periódico. Quizás la más importante es la visión que nos presentan los incidentes y las imágenes de «las noticias de hoy». Pero, las noticias son la realidad, ¿no? Pues, no. No es cierto que las noticias sean la realidad; son una realidad muy pequeña y editada. Alguien tiene que seleccionar, de miles de incidentes, los seis o siete que se puedan incluir en un programa corto de televisión o en la primera página del periódico. ¿ Cuál es más importante -los resultados de una elección local o el divorcio de una famosa actriz del cine? ¿El descubrimiento de que el sobrino del presidente está tomando drogas o una guerra que comienza en un país africano? Hasta cierto punto, la persona que decide esto nos está interpretando el mundo. A veces la selección parece estar basada en el sensacionalismo, pues lo sensacional vende periódicos. Así es frecuente que veamos en la prensa nacional, fotos y descripciones completas de actos violentos, lo cual le da al criminal una fama instantánea. Y después, ¿por qué nos sor prendemos dé que ocurran
imitaciones directas de la violencia?
¿ Cómo podemos protegernos de los abusos de la publicidad y la prensa y al mismo tiempo conservar la libertad? ¿La censura? Gene-ralmente pensamos en la censura como arma de la represión porque en el pasado se ha dedicado a prohibir las representaciones de la sexualidad o la libre expresión política. Pero quizás se puede crear una censura limitada que solamente tenga poder para eliminar las falsas promesas de la publicidad y. la excesiva glorificación de la violencia.
Muchos creen que una mejor solución sería la formación de una mentalidad más crítica en el público. Todos debemos participar en las organizaciones para consumidores que tratan de ayudamos a comprar inteligentemente. También debemos utilizar los medios de comunicación -las cartas, los telegramas, el teléfono y la importante decisión de no comprar- para insistir en que las visiones que se nos presentan sean realistas e informativas.