Estudio del desarrollo económico de Argentina
durante el gobierno de Kirchner (2003-2007)
基什內爾執政時期阿根廷經濟發展研究
(2003-2007)
Ho, Kuo-Shih & Chen, Tzu-Hsin
何國世、陳姿馨
Departament of Spanish Language and Literature
Providence University, Republic of China (Taiwan)
靜宜大學西班牙語文學系
106.08.14 到稿 106.11.08 通過刊登
《靜宜語文論叢》第十一卷第一期(106 年 12 月),113-148 頁
Estudio del desarrollo económico de Argentina
durante el gobierno de Kirchner (2003-2007)
Ho, Kuo-Shih & Chen, Tzu-Hsin
Resumen
Argentina era uno de los países más ricos del mundo, sin embargo su desarrollo económico era inestable especialmente en los últimos años del siglo XX y se convirtió en uno de los países con más deuda del mundo. Además, como los gobiernos anteriores no realizaron políticas eficaces, finalmente ocurrió una crisis económica grave en 2001. Esta crisis no sólo afectó su desarrollo económico sino también su política y sociedad y generando muchos problemas como alto porcentaje de desempleo, pobreza, conflicto político y protesta social.
Estos problemas se resolvieron después de que Kirchner fuera presidente de Argentina en 2003. En su mandato Kirchner había implementado varias medidas sociales y económicas para impulsar el desarrollo social y económico lo que llevó a Argentina a salir de la crisis financiera. En este artículo analizaremos si las medidas de Kirchner realizadas entre 2003 y 2007 eranexitosas para el desarrollo económico de Argentina Finalmente, de acuerdo con los documentos históricos y los datos relacionados con los artículos mencionados, llegaremos a la conclusión.
Palabras clave: Kirchner, política económica, desarrollo económico.
Ho, Kuo-Shih, Ph.D. Doctorado en Historia Latinoamericana en la Universidad Complutense. Actualmente es Profesor Asociado del Departamento de Lengua y Literatura Españolas de la Universidad Providence.
Chen, Tzu-Hsin, Alumna graduada del Máster del Departamento de Lengua y Literatura Españolas de la Universidad Providence.
Study of the Development of Argentina’s Economy
during Kirchner’s Government (2003-2007)
Ho, Kuo-Shih & Chen, Tzu-Hsin
Abstract
Argentina was one of the richest countries in the world; however, the eco-nomic performance of this country was unstable during the late 20th century, specifically, and Argentina became a country with a lot of debt. Moreover, be-cause previous governments could not take effective measures, an economic cri-sis erupted in 2001. This cricri-sis affected not only the economy, but also influenced politics and society, generating a lot of problems such as unemployment, a high rate of poverty, political conflicts, social protests, etc.
These problems were eventually resolved after Kirchner took office in 2003. In his mandate, the President united implemented many social and economic measures to improve the development of the society and the economy, which brought the country out of the financial crisis. This thesis will analyze whether those implementations, which were carried out by Kirchner between 2003 and 2007, were successful in significantly improving Argentina’s economy. Finally, according to historical events and data related to the above-mentioned topics, we then made a conclusion in response to the above question.
Keywords: Kirchner, economic policy, economic development.
Ho, Kuo-Shih, Ph.D. Doctor in Latinamerican History in the Complutense University. Currently, is Associate Professor at the Department of Spanish Language and Literature, Providence University. Chen, Tzu-Hsin, Master of Arts, Department of Spanish Language and Literature, Providence University, Taiwan
基什內爾執政時期阿根廷經濟發展研究
(2003-2007)
何國世、陳姿馨
摘要
阿根廷曾是世界上最富有的國家之一,然而其經濟表現常起伏不定,尤其到二 十世紀的後期,阿根廷成為全球高債務的國家之一。由於當時的政府未能實行有效 的政策,最終在 2001 年底爆發了阿根廷歷史上最嚴重的經濟危機,不但影響經濟 發展,也造成其政治與社會的動盪,進而衍生如高失業率、高貧窮、政黨衝突、社 會抗議活動等諸多問題。 基什內爾於 2003 就任總統後,實施多項社會及經濟計劃來促進社會與經濟發 展,最終帶領阿根廷走出經濟危機的陰霾。本論文將分析基什內爾所執行的政策是 否讓阿根廷的經濟獲得明顯的改善 (2003-2007)。最後,依據文獻資料的探討和分 析,提出具體結論。 關鍵詞:基什內爾、經濟政策、經濟發展。 何國世,西班牙馬德里大學歷史學博士,現任靜宜大學西班牙語文學系專任副教授。 陳姿馨,靜宜大學西班牙語文學系碩士班畢業生。Introducción
Argentina es el segundo país más grande de Sudamérica, con enormes recursos naturales de los cuales se beneficia. Los valiosos recursos naturales hicieron que el país fuera uno de los países más ricos del mundo. Sin embargo, a medida que ascendió la industrialización global, este país, que tan sólo dependía de las exportaciones de recursos naturales y carne, gradualmente suspendió su competitividad en el contexto mundial. Desde entonces comenzó la preocupación por la reactivación de la economía hasta el siglo XXI, y la economía de Argentina experimentó una época oscura de su historia sin precedentes por el estallido de la crisis financiera de 2001.
La crisis afectó en gran manera, tanto en la economía como en la política y la sociedad del país. Durante este periodo, Argentina tuvo más de 140.000 millones US$ de deuda, y el déficit fiscal se disparó sin parar. Unas medidas económicas inapropiadas condujeron a una mayor caída de los niveles de empleo. Asimismo, a nivel nacional la pobreza alcanzó al 57,5 % de la población, la indigencia al 27,5 % y la desocupación al 21,5 %, todos niveles récord para el país.
Dividimos este estudio en 3 partes para hablar de la situación económica del país, de cómo salió de la depresión y de cómo se recuperó. En la primera parte discutimos la situación económica antes del gobierno de Kirchner. En la segunda parte hablamos de la situación económica durante el mandato de Kirchner y su estrategia económica para reactivar la economía. En la tercera parte, hacemos una breve conclusión.
1. Situación económica antes de Kirchner
Al principio de los años 90, Argentina empezó a implementar la reforma económica. El gobierno adoptó un método de libre mercado que redujo la carga gubernamental mediante privatizaciones, desregulación, recorte de algunas tasas de impuestos y reforma del estado, y sobre todo, decretó la ley de convertibilidad. Por medio de esta reforma, el gobierno argentino frenó la inflación y la economía creció continuamente en los años siguientes.
con Curi (2010:41) desde 1998 se ocurrieron turbulencias en el sudeste asiático y en Rusia. Al mismo tiempo, Brasil devaluó su moneda en 1999, lo que complicó tanto las condiciones de financiamiento como de competitividad de la economía de Argentina, y generó una creciente fuga de capitales.
De hecho, la implementación del tipo de cambio fijo de un peso por un dólar frenó exitosamente la inflación, pero perjudicó a la industria por la competencia externa. Según Wu (2011:73), el gobierno de Argentina tuvo dos problemas graves en el aspecto de ingresos de divisas. Primero, la disminución de la capacidad de exportación causó la reducción de los ingresos de divisas en el país. Segundo, el gobierno recaudó menos impuestos, por lo que tuvo dificultad financiera.
Además, el gasto público también seguía aumentando debido a que el gobierno de Menem lanzó su campaña por la reelección, y proporcionó un buen bienestar social en cuanto a los pagos de pensiones y los costes sanitarios. Bajo este círculo vicioso, el gobierno de Argentina se obligó a endeudarse para financiar el déficit fiscal. A medida que aumentaba el endeudamiento, también lo hacían los intereses que había que pagar, y eso a su vez empujaba nuevamente el aumento del gasto (Curi, 2010:41). Como se muestra en el cuadro 1, la deuda externa bruta total de Argentina crecía año tras año.
Cuadro1. La deuda externa bruta total de Argentina (1998-2002) Unidad: millones de
dólares
Fuente: CEPAL, 2007: 146.
El fenómeno de la enorme deuda externa se convirtió en uno de los factores del estallido de la crisis económica de 2001. De acuerdo con Wu (2011:73), desde marzo de 2001 empezó la crisis de la deuda porque el gobierno de Argentina no podría pagar la deuda externa dentro de plazo. Además, en el mercado financiero internacional los inversores extranjeros y los ciudadanos argentinos
Año 1998 1999 2000 2001 2002
no confiabanen la capacidad de pago del gobierno de Argentina.
Por lo tanto, se generó una creciente fuga de capitales, que resultó en que el Banco Central de Argentina perdió una gran cantidad de reservas de divisas. Esta presión obligó al gobierno a tomar el control del capital. Así como indica Ho (2007:234), las medidas urgentes incluidas restringieron a la gente a sacar dinero del banco y las salidas de capitales para prevenir el colapso del sistema financiero y bancario.
En la primera mitad de 2001, el gobierno de De la Rúa adoptó el proyecto del déficit fiscal para reducir el déficit fiscal y negoció la deuda con los bancos acreedores a fin de mejorar la situación económica. Sin embargo, en la segunda mitad de 2001, debido a que el gobierno de Argentina no podía cumplir el proyecto, el FMI cerró la asistencia de préstamo a Argentina. Finalmente, a finales de diciembre de 2001 estalló la crisis económica.
El 20 de diciembre, el ministro Cavallo y el presidente De la Rúa renunciaron tras disturbios ocasionados por la contracción económica y el congelamiento de los depósitos. Luego, el 23 de diciembre la corta administración del presidente Rodríguez Saá declaró la cesación de pagos sobre la deuda del gobierno federal con el exterior y sectores de crédito privado.
El presidente tuvo ideas para otros rápidos cambios en la política económica, tales como la utilización de una segunda moneda nacional en paralelo con el peso, pero esto no fue implementado debido a su renuncia después de que la semana siguiente al anuncio de esta medida el pueblo se mostrara en su contra (Perotti, 2003:5). El 1 de enero de 2002 Eduardo Duhalde asumió la presidencia. Según el diario Clarín (6 de enero de 2002), después de mucha deliberación, el gobierno de Duhalde reclamó al Congreso la inmediata sanción de una ley que instituyese las ya improrrogables reformas económicas: la ley 25561 denominada de “Emergencia Pública y Reforma del Régimen Cambiario”, y decidió derogar la Ley de Convertibilidad. En cuestión de días, el peso perdió una gran parte de su valor en el mercado no reglamentado. Una provisión oficial del tipo de cambio se fijó en 1,40 pesos por dólar.1
Además, el gobierno dictó la pesificación, en la que todos los saldos
1El diario de Clarín,< Diputado aprobó la devaluación y el pase de las deudas a pesos>, 06/01/2002, más
bancarios en dólares se convertirían a pesos al tipo de cambio oficial. Este año el país atravesó la mayor recesión económica de su historia. De acuerdo con Weisbrot y Sandoval (2007:9) cuando el gobierno reforzó los controles cambiarios e intervino en el mercado de moneda extranjera para estabilizar el peso, pasados unos meses, el tipo de cambio se dejó flotar más o menos libremente. El peso sufrió una devaluación enorme, y a su vez subió el índice de inflación.2
La situación económica durante el año 2002 era cada vez peor en lo que respecta a la inflación y al desempleo. El producto interno bruto (PIB) cayó un 10,7 por ciento, el desempleo subió al 21,5 por ciento en mayo, y las reservas del Banco Central se redujeron a menos de diez mil millones en julio. Continuó la fuga de divisas al exterior y el dólar trepó a los cuatro pesos. Más de la mitad de la población argentina se halló debajo del límite de la pobreza y, dentro de ese porcentaje, el 27 por ciento podían considerarse indigentes.3
Sin embargo, desde agosto de 2002, la economía de Argentina se recuperó. Weisbrot y Sandoval (2007:9) señalaron que para el gobierno de Duhalde el primer asunto era la estabilización del tipo de cambio nominal, no sólo para estabilizar la inflación sino también para consolidar el sistema financiero.
El proceso de la estabilización de la moneda se llevó a cabo principalmente por medio de las intervenciones en el mercado de cambios y también a través de restringir el flujo de pesos fuera del sistema bancario. El gobierno de Argentina ordenó que todo monto de dólares provenientes del ingreso por exportaciones que excediera un millón de dólares, tuviera que ser entregado al Banco Central a cambio de pesos. De este modo, crecía la oferta de dólares que el Banco Central podía utilizar en esos momentos para la estabilización del peso. Por lo tanto, estos controles cambiarios también fueron parte importante en el proceso de estabilización del tipo de cambio y por consiguiente, de la recuperación
2 Desde el segundo trimestre de 2002, el gobierno reforzó los controles cambiarios e intervino en el
mercado de moneda extranjera para mantener el peso. No obstante, el problema consistió en que el peso se había devaluado mucho, lo que elevó el tipo de cambio nominal hasta 3,6 pesos por dólar estadounidense. La devaluación había causado un pronunciado repunte en la inflación, la cual llegaba a una tasa anual de más del 28 por ciento. Más información véase: Weisbrot y Sandoval (2007:9) y https://es.wikipedia.org/wiki/Crisis_econ%C3%B3mica_argentina_(1998-2002)
3 Más información sobre la economía durante el gobierno de Duhalde, véase: http://historiaybiografias.
económica (Weisbrot y Sandoval, 2007:9).
Perotti (2003:6) indica que el tipo del cambio se había estabilizado y aún era apreciado respecto al dólar. Diferente al último golpe de la depreciación severa de 1989, la inflación no estuvo fuera de control, el índice de precios al consumidor alcanzó el 41% en 2002 y la inflación podía ser de un dígito en el 2003. La producción tocó fondo, algunos sectores exportadores comenzaron a expandirse y a mediados de 2003 la recuperación comenzó a ser pronunciada.
Sin embargo, Dabat (2012:50) expresa que hacia la finalización del gobierno de Duhalde, todavía se estaría lejos de recuperar el nivel pre-crisis por la subsistencia de grandes pendientes, como una deuda externa incrementada por la acumulación de vencimientos e intereses, un enorme deuda social con el pueblo argentino en empleo, ingresos y seguridad social, sin tener los costos institucionales y culturales. Resultó que el presidente Duhalde adelantó las elecciones presidenciales y terminó su carrera de presidente.
2. Situación económica durante el gobierno de Kirchner
Kirchner fue elegido como presidente a principios de 2003, y su gobierno debía hacer frente a una situación económica difícil, porque Argentina estaba en una situación de cesación de pagos, el sistema bancario estaba en quiebra, se habían suspendido los contratos con las empresas privadas, y la economía estaba mostrando algunos signos de recuperación. Debido a que comenzaba la recuperación económica, el gobierno de Kirchner decidió continuar y profundizar la estrategia económica previa. La administración de Argentina siguió una política monetaria centrada en el mantenimiento del tipo del cambio a 3 pesos por dólar de EE.UU., con el fin de mantener la competitividad de la producción nacional y las exportaciones agrícolas.
Desde entonces, Argentina vivió en un proceso muy dinámico de crecimiento económico. Los ingresos procedentes de las exportaciones se monetizaron rápidamente por el Banco Central, lo que condujo a un aumento de la demanda interna (Gallo, 2010:48). Durante este periodo, el PIB creció a una tasa anual de entre el 8 y el 9% (Dabat, 2012:50). Luego la expansión económica prosiguió a un ritmo acelerado, con un alza del PIB del 9% en 2004, y en 2005 el nivel de actividad se incrementó un 9,2%, por lo que superó el máximo
alcanzado en 1998 (CEPAL, 2005:139 y CEPAL, 2006:127). En 2006-2007, el rendimiento económico mantuvo un cierto nivel del 8,5% y 8,7% respectivamente (CEPAL, 2008:20). La demanda interna, la expansión del consumo y un aumento sustancial de la inversión nacional desempeñaron un papel clave durante el proceso de recuperación económica. Así como señala Ho (2007:239) la economía podía crecer debido a la ayuda de la inversión y el consumo, y los sectores de la industria, de la construcción y de la agricultura.
Por otra parte, en la estrategia económica exterior, especialmente en el tema de endeudamiento y en la relación con las instituciones internacionales de crédito, el gobierno de Kirchner transformó la pasividad en iniciativa y propuso activamente la propuesta a los acreedores privados para solucionar el endeudamiento.
Por último, el presidente ajustó la relación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para reducir su dependencia del mismo, y a la vez, para deshacerse de su intervención, recuperando la autonomía de la soberanía nacional. Por lo tanto, a finales del 2005 el gobierno de Kirchner, por medio de la reestructuración de la deuda con los acreedores privados, retiraba a la Argentina de la situación de cesación de pagos. En enero de 2006, el gobierno canceló totalmente sus obligaciones con el FMI. En la siguiente sección hablamos de la estrategia económica de Néstor Kirchner.
1.1 Estrategia económica de Néstor Kirchner
En realidad, la economía del país había mostrado signos de recuperación antes de que Kirchner fuera presidente. Para mantener este crecimiento de la economía estable, el gobierno de Kirchner no tomó una reforma radical de la economía, sino que ratificó a Lavagna como ministro de economía, continuando y profundizando la estrategia económica previa.
Asimismo, a pesar de que Kirchner sostuvo abandonar el modelo económico del neoliberalismo, conservó algunos elementos como la apertura comercial, la desregulación financiera, la privatización, un trato preferencial a los inversores extranjeros, etc. Roark (2010:59) señala que Kirchner reconstruyó un capitalismo nacional, donde el Estado adquirió un papel principal como reparador de las desigualdades sociales en un trabajo permanente de inclusión, redefiniendo el
interés nacional en términos de proyecto productivo, de industrialización y de inclusión social.
A diferencia de la estrategia económica durante el menemismo, la estrategia económica del gobierno de Kirchner tendió a implementar un modelo económico neoestructural4, interviniendo en la economía del país. Este modelo económico
algunos eruditos también lo denominaron como neodesarrollismo de base industrial, con el que el presidente Kirchner intentó fomentar la reactivación de la industria nacional con base en el mercado interno (López Sirotta, 2014:7).
En primer lugar, el gobierno de Kirchner promovía una política económica para desarrollar la producción interna y ampliar la demanda interna. Según Lin (2007:352), la implementación de esta estrategia económica por el gobierno era debido al efecto de la devaluación desde 2002, haciendo que la cantidad de la importación se redujera al 50%, sobre todo, en los bienes de capitales y los bienes de consumo. Por lo tanto, este factor reforzó en gran medida la sustitución de importaciones, estimulando las industrias orientadas a la exportación, sobre todo, las mercancías primarias. Asimismo, la reducción de las importaciones causó que los suministros de las mercancías descendieran. En este contexto, para cubrir la demanda del mercado doméstico, las industrias argentinas empezaron a ampliar la producción. A partir de 2003, la manufactura industrial creció por 3 años consecutivos.
Durante este tiempo, la construcción también jugó un papel importante para este modelo económico productivo. En realidad, durante su discurso el presidente Kirchner mencionó que tomaría una medida como la de EE.UU. en los años treinta, donde se llevaron a cabo obras públicas para recuperar la
4 Se denomina así en América Latina al renacimiento de las tesis estructuralistas que sostienen que el
subdesarrollo y los problemas económicos principales que padecen los países de la región —excesiva deuda externa, desequilibrios fiscales, pérdida de dinamismo económico, creciente desempleo, inflación— se deben viejas taras estructurales de orden nacional e internacional. Son estructuras productivas estrechas y deficientes, incapaces de absorber la fuerza de trabajo de la sociedad y altamente concentradoras del ingreso, que impiden el desarrollo. A esto se suma una <división internacional del trabajo que conduce a una especialización empobrecedora de los países latinoamericanos, o sea una inserción inadecuada, por decir lo menos, de las economías latinoamericanas en el proceso económico mundial. Si no cambian estas estructuras internas y externas América Latina no podrá avanzar o su avance será muy lento. Esta es la tesis del neoestructuralismo. Y sostiene que las medidas coyunturales no sirven para este propósito. Son necesarios cambios estructurales. Más información sobre este tema véase:http://www.enciclopediadelapolitica.org/Default.aspx?i=&por=n&idind=1061&termino=
economía.5 Lin (2007:354) señaló que en 2003 el gobierno de Kirchner dotó un
presupuesto a la obra pública de 1.760 millones de pesos. El proyecto de la obra pública de Argentina incluyó seis partes como la vivienda, el sistema de drenaje, las instalaciones educativas, la ingeniería del agua, la construcción de carreteras y el establecimiento de la ciudad.
El gobierno implementó las obras públicas para promover el crecimiento de la construcción. Entonces, entre 2003 y 2004 la tasa de crecimiento de la construcción llegó al 34,4% y 29,4% respectivamente (CEPAL, 2009:114). Además de impulsar la economía, el desarrollo de las obras públicas también atrajo la participación de las PYMES,6 generando grandes posibilidades de empleo.
En el gráfico 1, observamos que a partir de 2003 los indicadores laborales de los sectores crecieron, sobre todo, en el sector de la construcción donde hubo un crecimiento positivo. Si comparamos el indicador laboral de la construcción en 2002 y 2006, podemos ver que la cifra de la construcción creció casi el doble durante 2006. Asimismo, Lin (2007:354) indica que en 2006 el gobierno de Argentina incrementó el presupuesto a 7900 millones de pesos. De acuerdo con la descripción anterior podemos observar que las obras públicas tuvieron un efecto positivo para recuperar la economía y crear oportunidades de empleo.
5 Durante el discurso de la asunción presidencial, Kirchner dijo que “tenemos que volver a planificar y
ejecutar obra pública en la Argentina, para desmentir con hechos el discurso único del neoliberalismo que las estigmatizó como gasto público improductivo. No estamos inventando nada nuevo, los Estados Unidos en la década de los treinta superaron la crisis económica financiera más profunda del siglo de esa manera. La construcción intensiva de viviendas, las obras de infraestructura vial y ferroviaria, la mejor y moderna infraestructura hospitalaria, educativa y de seguridad, perfilarán un país productivo en materia de industria agroalimentaria, turismo, energía, minería, nuevas tecnologías, transportes, y generará puestos de trabajo genuinos”. Más información sobre las primeras palabras de Néstor Kirchner como jefe de Estado, véase: http://www.lanacion.com.ar/498849-el-texto-completo-del-discurso-presidencial
6 Además, las PYMES podían asistir las obras públicas, ya que uno de los factores es que el gobierno
otorgó subsidios, lo cual posibilitó el sostenimiento, así como el nacimiento de nuevas PYMES, y la creación de empleo. Más información sobre las participación de las PYMES y su efecto, véase: Quiroga, 2008:15.
Gráfico 1. Indicadores laborales por sector Fuente: Gabrielli y Serio, 2013:49
Por otra parte, el gobierno de Kirchner también tomó la medida que ajustó el salario mínimo y las pensiones. Al mismo tiempo, en cuanto al crédito, el gobierno ofreció las condiciones favorables a los consumidores. Con estas medidas impulsadas aumentó la confianza de los consumidores, aumentando el consumo privado y las inversiones. En el cuadro 2 se muestra el consumo privado entre 2002 y 2006. A partir de 2003, el consumo privado tuvo un crecimiento positivo, incluso alcanzó el 9,5% en 2004. Además, las inversiones también crecieron mucho desde 2003. Como se muestra en el cuadro 3, la tasa alcanzó el 38,2% en 2003.
Cuadro 2. El consumo privado, 2002-2006
Variación anual (%)
Año 2002 2003 2004 2005 2006
PIB por tipo de gasto -14,4 8,2 9,5 8,9 7,8
Cuadro 3. La inversión interna bruta, 2002-2006
Variación anual (%)
Año 2002 2003 2004 2005 2006
PIB por tipo de gasto -36,4 38,2 34,4 22,7 18,2
Fuente: CEPAL, 2009:114
Las medidas implementadas por el gobierno hicieron que la economía se recuperara notablemente. Además, este crecimiento rápido y sostenido también reanimó el mercado laboral como hemos mostrado anteriormente.
En segundo lugar, a nivel macroeconómico Argentina fortaleció la intervención del país, cambiando el modelo económico pasado, en el que la economía tan solo dependía del ajuste del mercado. En este contexto, además de apuntalar el programa económico interno, el gobierno sostuvo que con el regreso del Estado como actor clave para el desenvolvimiento económico, quería mejorar la posición internacional del país y reinsertarlo plenamente en el mundo, tanto en las relaciones políticas internacionales como en las comerciales internacionales.
Durante su discurso de asunción, el presidente Kirchner manifestó que “debía profundizar la estrategia de apertura de mercados, incrementar sustancialmente nuestro intercambio con el resto del mundo, diversificar exportaciones hacia bienes con mayor valor agregado, desconcentrar ventas por destino y multiplicar el número de exportadores de modo que los beneficiarios del comercio exterior se derramen sobre todas nuestras ramas productivas”.7
De acuerdo con estos objetivos, Roark (2010:60) indica que el gobierno de Argentina desarrolló una política comercial activa que incluyó la puesta en marcha de numerosos servicios públicos al exportador y la suscripción de una serie de acuerdos comerciales guiados bajo un criterio de integración productiva con países como China, Corea, la India, Sudáfrica, Venezuela o México, que consiguieron apartar las trabas que impedían el ingreso de varios productos locales. Entonces, estas políticas comerciales también trajeron el crecimiento económico del país.
7 Más información sobre el discurso del presidente Kirchner, véase: http://www.lanacion.com.ar/
De acuerdo con Bianco, Porta y Vismara (2008:107) el coeficiente de apertura pasó del 11% durante 1996-1998 al 22% en 2006. La consecuencia inmediata que sigue a esta observación es que el sector comercial externo se convirtió en un factor relativamente importante de la demanda agregada. Además, parte de este incremento se explica por la corrección nominal a la baja en el PIB medido en dólares, introducida por la fuerte devaluación del tipo de cambio real en enero de 2002; pero otra parte de ese brusco cambio en el grado de apertura responde fundamentalmente al desempeño de las exportaciones de bienes y servicios.
Como se muestra en el gráfico 2, entre 1997 y 2001 el coeficiente de exportaciones arrojó un promedio de menos del 10 % respecto al PIB, mientras que durante el periodo 2002-2007 representaron más del 20 %. Esta expansión en la contribución de las exportaciones en el PIB, resultó de un crecimiento de las colocaciones externas argentinas entre 1998 y 2007, pasando de 26.434 millones de dólares, a 56.246 millones de dólares respectivamente como demuestra el gráfico 3.
Gráfico 2. Coeficiente de exportaciones e importaciones (1997-2007) Fuente: Roark, 2010:61
Además, hay un rasgo evidente en las dos gráficas, y es que los crecimientos significativos de las exportaciones se dan a partir del 2002; año en que el gobierno abandonó el modelo de paridad de cambio fijo con el dólar y, a través
0 5 10 15 20 25 30 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007
de una intervención activa del Banco Central que tomó un tipo de cambio controlado que flotaba en una franja en torno a los tres pesos por dólar.
Como muestra el gráfico 4, la tendencia de los precios de las materias primas tiene que ver con los precios de las exportaciones argentinas. En el gráfico 4 se puede observar que el IPMP acompañó la tendencia alcista de los precios de exportación del conjunto de bienes, y sobre todo vemos la tendencia entre 2003-2007, donde podemos saber que los dos índices están vinculados y los crecimientos de los dos son positivos. Además, el cuadro 4 también muestra que durante 2003 y 2007, los productos tuvieron una participación promedio del 42% en el total de las exportaciones argentinas.
Gráfico 3. Exportaciones 1998-2007 (Millones de dólares) Fuente: Elaboración propia en base a datos de IERAL, 2010:19 y CERA, 2010:16
26.434 56.246 0 10 20 30 40 50 60 70 80 1 9 9 8 1 9 9 9 2 0 0 0 2 0 0 1 2 0 0 2 2 0 0 3 2 0 0 4 2 0 0 5 2 0 0 6 2 0 0 7 Exportaciones
Gráfico 4. Índice de precios de las materias primas y precios de las exportaciones (prom. trimestral)
Fuente: BCRA, 2016:7
Cuadro 4. Ponderadores del IPMP a fines de cada año
Fuente: BCRA, 2016:7
Por otro lado, el segundo factor fue que el gobierno de Kirchner implementó el mantenimiento del tipo de cambio competitivo y estable (TCRCE), el cual se
había llevado a cabo desde 2002 durante el gobierno de Duhalde para recuperar la economía8. De acuerdo con Rapoport (2010:6), para algunos analistas esta
estrategia económica conservadora del gobierno de Kirchner fue un aspecto importante de su política económica, puesto que permitió inicialmente estabilizar el tipo de cambio y evitar que la gran devaluación se convirtiera en hiperinflación.
Asimismo, Weisbrot y Sandoval (2007:9) mencionaron que esta intervención fue un factor importante para reanimar la economía por varias razones:
Primero, el TCRCE contribuyó a la previsibilidad de precios importantes para
que los productores tuvieran en cuenta a la hora de tomar sus decisiones sobre
inversión en términos de insumos, mercados de exportación y la competencia
internacional. Segundo, el TCRCE permitió a los productores nacionales de bienes
y servicios competir en los mercados mundiales.
Por lo tanto, durante el periodo 2003-2007 el Banco Central de la República Argentina (BCRA) intervino activamente en el TCRCE, que se mantuvo en una franja de alrededor de los tres pesos por dólar (Frenkel, 2008:191). Gracias a los dos factores mencionados, en seis años se generó un importante superávit comercial y se obtuvo el nivel de reservas más alto de la historia, y por medio de las políticas económicas se acumularon rápidamente las reservas internacionales. Como se muestra en el gráfico 5, las reservas alcanzaron los 46.168 millones de dólares en 2007. Esos dólares eran un seguro de estabilidad financiera y de previsibilidad económica.
En síntesis, con las estrategias económicas realizadas por el gobierno de
8 En realidad, después del colapso de la Convertibilidad, la implementación de una serie de políticas por
parte del gobierno parece haber contribuido a la rápida y sólida recuperación económica en Argentina. Entre estas políticas, la más importante fue la política cambiaria. Su importancia es evidente desde el segundo trimestre de 2002 cuando el gobierno de Argentina reforzó los controles cambiarios e intervino el mercado de moneda extranjera para estabilizar el peso. Como sabemos que el gobierno dejara la Convertibilidad, lo que hizo que el peso se devaluara demasiado, y elevó el tipo de cambio nominal hasta 3,6 pesos por dólar de EE.UU. en mayo de 2002. La devaluación había causado un pronunciado repunte en la inflación. Entonces, para el gobierno, la estabilización del tipo de cambio nominal era una prioridad, no solo para que contribuyera a estabilizar la inflación sino también al sistema financiero. El proceso de estabilización de la moneda se realizó principalmente por medio de intervenciones en el mercado de cambio (vendiendo dólares), y también por medio de limitar el flujo de pesos fuera del sistema bancario. Por otra parte, el gobierno ordenó que todo monto de dólares proveniente del ingreso por exportaciones que excediera un millón de dólares, tendría que ser entregado al banco central a cambio de pesos. De esta manera, se aumentó la oferta de dólares que el banco central podía utilizar en esos momentos para la estabilización del peso. Más información, véase: Weisbrot y Sandoval, 2007:9.
Kirchner, se nos permite concluir que la economía de Argentina se recuperó tanto en los mercados internos como en los externos. En la siguiente sección discutimos la estrategia para salir de la cesación de pagos y para pagar la deuda externa durante el gobierno de Kirchner.
Gráfico 5. Evolución de las reservas internacionales Fuente: Capello y Grión, 2013:5
2.2. Estrategia para la salida de la cesación de pagos y el pago de la deuda externa
La economía de Argentina estaba deprimida y después de una crisis financiera, Argentina no pagó el monto de más de $140 mil millones de deuda. Entonces, Kirchner ganó las elecciones a la presidencia en 2003, y empezó a abordar este problema. En su discurso de asunción, el presidente manifestó que el gobierno seguiría principios firmes de negociación con los acreedores de deuda soberana con tres objetivos: la reducción de los montos de la deuda, la reducción de las tasas de interés y la ampliación de los plazos de madurez y vencimiento de los bonos.9
A pesar de que en la política económica el gobierno de Kirchner continuó las
9 Las primeras palabras de Néstor Kirchner como jefe del Estado. El texto completo del discurso
políticas ejecutadas por el gobierno provisional de Duhalde, pero reportó considerables cambios en la estrategia para la rearticulación de Argentina con los diversos agentes del sistema financiero internacional (Fernández Alonso, 2006:58). Simonoff (2009:82) señala que para resolver el problema del endeudamiento las propuestas del gobierno estuvieron claramente diferenciadas en dos ámbitos: uno es hacia los acreedores de bonos y otro es hacia los organismos multilaterales de crédito. En cuanto a la negociación con acreedores particulares de bonos, Constant (2015:48) indica que desde que Néstor Kirchner llegó a la presidencia se encargó de remarcar que su proyecto no era de cesación de pagos y que existía “voluntad de pagar”.
Por lo tanto, en septiembre del 2003, después de haber firmado un acuerdo con el FMI, el ministro Lavagna y el secretario de financiamiento, Guillermo Nielsen detallaron la propuesta argentina para la reestructuración de la deuda en cesación de pagos. El 22 de septiembre de 2003, en la asamblea anual del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial de Dubái, el ministro Lavagna presentó una oferta de reestructuración de la deuda soberana. Como señala Huang (2005: 35), la propuesta afectaba a los bonos por 87.000 millones de dólares, planteando una quita del 75%. Esto iba a configurar una deuda nueva de 21.750 millones que reemplazaba a la anterior. Argentina impulsó una oferta de pago sostenible sobre la base de reducir los montos y tasas y, a la vez, ampliar plazos y vencimientos.
Asimismo, el ministro Lavagna presentó la propuesta a los acreedores privados que podrían escoger entre tres bonos: uno con descuento en el valor actual, otro con un fuerte aplazamiento del pago y un tercero con una variación en el rendimiento, según el crecimiento de la economía argentina.10 Sin
embargo, esta propuesta no fue aceptada por los acreedores internacionales. Por un lado, esta oferta quitó mucha deuda, y por otro, los acreedores internacionales presionaron al gobierno para que mejorara el esfuerzo fiscal y
10 Los bonos se pueden dividir en tres partes. Primero es el Bono Par que respeta la deuda nominal. Tiene
mayor plazo de vencimiento y sin reducción o con una pequeña disminución de su valor. Segundo es el Bono Discount, que tiene una quita sobre el valor de la deuda del 75 por ciento, pero ofrece una tasa de interés mayor y un pago más rápido. Tercero es el Bono Cuasi-Par que indexa por medio del crecimiento de la economía según el incremento del Producto Interno Bruto (PIB) de Argentina, incrementando también el pago de intereses. Más información, véase: http://www.lanacion. com.ar/529588-lavagna-propuso-una-quita-en-la-deuda-del-75
diera muestras de “buena fe” en la negociación (Constant, 2015:49).
Debido a las demandas de los bonistas, en julio de 2004 Argentina propuso “la propuesta de Buenos Aires”, que era una mejora sustancial para los acreedores respecto a la de Dubái. Damill y Frenkel y Rapetti (2005:38) señalan que el monto a reestructurar alcanzaba un total de 81.800 millones de dólares. A cambio de ese stock de la deuda impagada, se emitirían nuevos títulos por un total de 38.500 millones de dólares, en caso de que el nivel de adhesión al canje resultara igual o inferior al 70% y de 41.800 millones de dólares, en caso de que el grado de aceptación superara el umbral del 70%. Esta oferta implicaba una mejora sustancial respecto de los 21.750 millones de dólares que se pensaban emitir según lo presentado en Dubái.
En conjunto, la nueva propuesta podía ofrecer unas condiciones más beneficiosas más que la de Dubái para los acreedores internacionales. El gobierno de Kirchner mantuvo los tres bonos anunciados en Dubái sobre el Bono Par, el Bono Discount y el Bono Cuasi-Par. Por otra parte, Huang (2005:35) señala que el gobierno destacó que se mantuvo también la oferta de unidades ligadas al crecimiento del PIB, las cuales vendrían anexadas a cada bono. Asimismo, el gobierno emitiría las unidades de monedas en igual cantidad que el monto del capital efectivamente canjeado, que podrían cotizar separadamente una vez transcurridos 6 meses desde la finalización del canje. Cada unidad recibiría una renta proporcional del 5% del excedente del PIB.
En septiembre de 2004, después de las consultas, el FMI y la Comisión Nacional de Valores de los Estados Unidos presentaron una explicación detallada, apuntando a los tres bonos que se habían mencionado en Dubái. Según Damill, Frenkel y Rapetti (2005:39), en primer lugar, la oferta especificó una emisión del Bono Par de 10.000 millones de dólares en caso de que la aceptación no excediera el 70%, y de 15.000 millones de dólares en caso contrario. Este bono reconocería el valor nominal original del título en la cesación de pagos, tendría un plazo de 35 años y tasas de interés fijas en dólares que se elevarían del 1,33% anual durante los primeros 5 años hasta el 5,25% en los 10 últimos.
En segundo lugar, para el Bono Discount se anunció una emisión aproximada de 20.170 millones de dólares en el escenario de menor aceptación, y
de unos 19.870 millones de dólares para el más optimista. El nuevo bono aplicaría una quita del 66,3% sobre el valor nominal original, tendría un vencimiento de 30 años y rendiría a un interés fijo creciente, parte del cual se capitalizaría durante los primeros 10 años.
En tercer lugar, el Bono Cuasi-Par fue pensado de acuerdo a las necesidades de los acreedores institucionales locales, principalmente las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP), e implicaba una quita del 30,1%. La cantidad de emisión anunciada fue de unos $24.300 millones (alrededor de 8.333 millones de dólares) independientemente del grado de aceptación. Este bono se emitiría a un plazo de 42 años, con una tasa de interés fija en pesos del 3,31%, con capitalización de intereses durante los primeros 10 años.
A pesar de que Argentina ofreció una propuesta ajustada para los bonistas, no tuvo éxito en la negociación con ellos. Por lo tanto, para que los acreedores internacionales aceptaran la restructuración, el gobierno mandó al Congreso un proyecto de ley que impedía al Poder Ejecutivo realizar cualquier mejora a los tenedores de bonos que no ingresaran al canje, la llamada “ley cerrojo”. La BBC señaló que en febrero de 2005 Argentina aprobó la ley cerrojo, que prohibiría futuras negociaciones con aquellos acreedores que no se hubieran adherido al canje después del 25 de febrero.11
Esta ley tiene unos puntos importantes. Primero, el gobierno prohibió la reapertura del canje de deuda. Segundo, el gobierno tenía prohibido proporcionar condiciones más favorables. Tercero, la moratoria a los acreedores que no participaron en el acuerdo de canje de responsabilidad para el pago.12
Finalmente, los acreedores estuvieron de acuerdo en aceptar el plan de reestructuración. El 3 de marzo, Argentina anunció que el grado de aceptación había llegado al 76,15% de la deuda en cesación de pago. El gobierno emitiría nuevos bonos para reemplazar a los que estaban en cesación de pagos. El total de la deuda a emitirse rondaría los 35.000 millones de US$. Como indicaron Damill, Frenkel y Rapetti (2005:42), esto significaba que se retirarían 62.300 millones de
11 Más información sobre cuándo el congreso de Argentina aprobó la ley cerrojo para prohibir las
negociaciones con los acreedores que no aceptaron la propuesta de Buenos Aires, véase: http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/business/newsid_4252000/4252425.stm
12 Más información sobre la reestructuración de la deuda Argentina, véase: http://202.119.108.161:93/
US$ de viejos bonos y se darían a cambio unos 35.300US$ de nuevos instrumentos junto con unidades ligadas al PIB por un valor nacional de aproximadamente 62.300 millones de US$.
Por otra parte, vemos la estrategia hacia los organismos multilaterales de crédito, principalmente el FMI. En realidad, durante los años noventa Argentina se llevó bien con los organismos multilaterales de crédito y colaboró activamente con ellos, tanto en sus políticas económicas como en las reformas económicas. Sin embargo, el colapso económico y el fracaso de la reforma económica hicieron que el gobierno decidiera ajustar la estrategia económica y las relaciones con los organismos multilaterales de crédito, sobre todo con el FMI. Como hemos mencionado anteriormente, Argentina tenía que manejar el tema de la deuda en la cesación de pagos, que era un asunto urgente, y se relaciona con si el país podía regresar al sistema financiero mundial.
Por lo tanto, en septiembre de 2003, el gobierno de Kirchner y el Fondo Monetario Internacional firmaron un acuerdo trienal. Este acuerdo duró tres años y se refinanciaron 21.000 millones de US$ de la deuda con organismos multilaterales, de los cuales US$12.300 millones se le debían al FMI. Argentina estaría en camino de reestructurar todo su paquete de 90.000 millones de US$de deuda privada en la cesación de pagos.
Sin embargo, para firmar este acuerdo ambas partes estuvieron discutiendo muchos meses. El diario La Nación señaló el 13 de septiembre de 2003 que Kirchner rechazó aceptar cualquier término que pudiera debilitar la frágil recuperación del país. El presidente argentino lo atribuyó a un plan de austeridad respaldado por el FMI, impuesto en 1999, y de diez años de muy malos consejos de algunos funcionarios del FMI, que causó que el país sufriera cuatro años de recesión y una traumática caída del PIB del 11% el año anterior.13
En este sentido, resultó que ambas partes discutieron por mucho tiempo, pero al final hicieron concesiones. El FMI aceptó el compromiso de Argentina de un superávit primario del 3%. Después de alcanzar el acuerdo con el FMI, como hemos señalado anteriormente, el gobierno de Argentina propuso la reestructuración de la deuda con los acreedores de bonos en Dubái.
13 Más información sobre el rechazo de Kirchner a las recomendaciones del FMI, véase: http://www.
Sin embargo, esta propuesta no fue aceptada por los acreedores puesto que Argentina propuso una quita del 75% de las deudas. Bajo las reclamaciones de los bonistas, Argentina modificó el contenido de la propuesta y luego planteó la segunda propuesta con una quita de entre el 65 y el 70%, de todas formas, una propuesta considerada agresiva por los acreedores.
Al mismo tiempo, el FMI intentó intervenir en las finanzas del país, Nemiña (2012:80) menciona que poco después de la segunda propuesta, el FMI condicionó la revisión del acuerdo a que Argentina mejorara una vez más los términos de la oferta; además, demandó aumentar el ahorro fiscal y las tarifas de los servicios públicos, y bajar el tipo de cambio para facilitar la adquisición de dólares y aumentar la capacidad de repago de la deuda.
Sin embargo, enfrentado a estos requisitos de la institución internacional, el gobierno de Kirchner no podía realizar las demandas del FMI. Por un lado, la economía se había recuperado poco a poco y la sociedad había sido estable. Por otro lado, Argentina quería manejar el problema de endeudamiento con los bonistas. Con estas circunstancias se fue desenvolviendo y transformando la relación entre Argentina y el FMI. Argentina sostuvo firmemente su postura de un superávit primario que no superara el tres por ciento. Evitó un incremento de las tarifas en los servicios públicos y prometió realizar una oferta a los bonistas.
Bajo las divergencias entre ambas partes, Argentina eligió suspender el acuerdo con el FMI hasta finalizar la negociación de la deuda en la cesación de pagos. En agosto de 2004, según el diario La Nación, el ministro Roberto Lavagna afirmó que “hasta que no termine el canje de la deuda en la cesación de pagos no avanzará en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional”.14
Desde entonces, se convino una tregua, en la cual Argentina cumpliría puntualmente con sus pagos y el FMI se abstendría de intervenir en el proceso de reestructuración (Avendaño Manelli, 2014:170).
Asimismo, después de congelar las relaciones con el organismo, el gobierno de Argentina adoptó una posición más firme respecto a las recomendaciones del FMI y más crítica respecto a las políticas del FMI. El diario La Nación señaló que en la Asamblea número 59 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de
14 Más información sobre la decisión de Argentina de congelar el acuerdo con el FMI, véase: http://
septiembre de 2004, Kirchner arremetió con dureza contra los organismos financieros internacionales.
En la Asamblea el presidente mencionó que el FMI proponía reformas económicas para los países en desarrollo, aunque estas propuestas no mejoraran las economías nacionales, sino que generaban crisis económicas, hambre y pobreza. Además, Kirchner señaló que el caso de Argentina resultaba ser paradigmático: después de aplicar durante la década de los 90 las recetas aconsejadas por los organismos financieros multilaterales, el país sufrió una crisis financiera todavía no resuelta totalmente.15
Bajo una serie de críticas marcaba una nueva perspectiva en las posturas oficiales. A través de las críticas del presidente, observamos la transformación de la actitud del gobierno argentino hacia el FMI. Luego, el 3 de marzo de 2005, más del 75% de los acreedores aceptaron la propuesta del gobierno argentino, haciendo que el país cumpliera la reestructuración de la deuda con un modelo satisfactorio.
En 2005, el gobierno de Argentina empezó a negociar y refinanciar los vencimientos de los pasivos con las instituciones internacionales de crédito, retomando las relaciones con el FMI de manera mucho más firme y enérgica. Por un lado, la economía argentina seguía recuperando sobre todo, el crecimiento de las reservas. Por otro lado, el gobierno de Argentina procuró alejarse del FMI para no estar sujeto a ninguna restricción. Por lo tanto, el 15 de diciembre de 2005, el presidente Néstor Kirchner afirmaba la cancelación anticipada del total de la deuda con el Fondo Monetario Internacional por 9.810 millones de dólares en un pago financiado con las reservas del Banco Central.16
De hecho, cuando Kirchner asumió el gobierno, en las reservas sólo quedaban apenas 9.000 millones de dólares. Afortunadamente, después del traumático año 2002, todos los índices fueron favorables al Gobierno, como la estabilidad cambiaria ($3 a U$S1), el crecimiento continuo en las reservas internacionales, baja en los indicadores de desempleo y pobreza, etc. Los
15 Más información sobre la crítica de Kirchner al FMI en la Asamblea número 59 de la Organización de las
Naciones Unidas (ONU) véase: http://www.lanacion.com.ar/638257-kirchner-renovo-sus-criticas- al-fmi
16 Más información sobre lo que Argentina cancelaría toda la deuda con el FMI, véase: http://www.
elementos favorables aceleraron la acumulación de reservas. En el gráfico 5, podemos ver que las reservas aumentaron positivamente.
Por otra parte, para cumplir con esta decisión sobre el uso de las reservas para cancelar la deuda con el FMI, Constant (2015:33)señala que el gobierno creó la figura de reservas de libre disponibilidad, que permiten al gobierno recurrir a las tenencias del Banco Central que excedan la cobertura del 100% de la base monetaria, respaldando así la cantidad de pesos que hay en circulación en el mercado argentino con divisas internacionales.
Además, para compensar al Banco Central por el uso reservas, Argentina promovió una letra intransferible a 10 años, ya que el Banco Central exigía un bono que pudiera ser colocado en el mercado voluntario de deuda. Finalmente el 3 de enero de 2006, Argentina le pagó la deuda al Fondo Monetario. En total 9.530 millones de dólares en un simple giro. A partir de ese momento, el gobierno podía despreocuparse de que el FMI pudiera intervenir en las políticas del país otra vez, tal como sucedió en los años noventa. Basado en la descripción anterior, descubrimos obviamente el cambio de las relaciones entre el gobierno y el FMI. El gobierno adoptó una actitud pragmática hacia el FMI que se puede dividir en tres partes: primero, a diferencia de los gobiernos anteriores, el gobierno de Kirchner no aceptó todas las recomendaciones del FMI, sino que decidió elegir su propia manera para recuperar la economía del país, como mantener el tipo de cambio competitivo y alto, y no adoptó la política de austeridad que el FMI recomendó.
Segundo, Argentina suspendió el acuerdo con el FMI para solucionar con prioridad el problema del endeudamiento, y también evitar la intervención del FMI en este asunto. Por otra parte, el presidente Kirchner criticó al FMI en repetidas ocasiones en público, destacando que el fracaso de las reformas económicas recomendadas por la institución había perjudicado el desarrollo del país. A través de una serie de críticas, el gobierno demostró su postura de alejamiento de la institución internacional.
Tercero, el gobierno de Argentina procuraba la autonomía de la soberanía nacional, la cual fue invadida por las instituciones internacionales en los años 90, reduciendo su independencia. Por ello, el gobierno argentino se centró en pagar la deuda anticipada al FMI, para poder así librarse de su intervención, y
recuperar la autonomía de la soberanía nacional.
3. Breve conclusión
En este artículo hemos señalado el cambio del proceso económico de Argentina y cómo salió el país de la recesión económica. En primer lugar, durante los años 90, Argentina comenzó a reformar la economía adoptando el libre mercado para reducir la carga gubernamental mediante privatizaciones, desregulación, recorte de algunas tasas de impuestos y reforma del estado, y sobre todo, decretó la ley de convertibilidad. Bajo estas medidas, el gobierno argentino frenó la inflación y la economía creció continuamente en los años siguientes.
Sin embargo, a partir de 1998 Argentina entró en un periodo de recesión por dos factores. Primero, el factor externo. Argentina fue afectada por las crisis financieras de otros países de Asia y de Brasil. Segundo, fue el factor interno del impacto de las reformas económicas. A pesar de que el país implementó el tipo de cambio fijo de un peso por un dólar y se paró la inflación, perjudicó tanto a los sectores industriales como a la competitividad de las exportaciones del comercio.
Con la debilidad del mercado interno y externo, el gobierno de Argentina tuvo dificultad financiera. Bajo este círculo vicioso, Argentina se vio obligada a tomar deuda para financiar el déficit fiscal. Gradualmente, el país acumuló mucha deuda externa que alcanzó los 152.563 millones de dólares en 1999. Finalmente, la enorme deuda externa se convirtió en uno de los factores del estallido de la crisis económica de 2001.
Después de la crisis financiera, en enero de 2002 el gobierno de Argentina decidió dejar la ley de Convertibilidad e implementó muchas medidas para recuperar la economía argentina. A partir de agosto de 2002, la economía del país se había recuperado. Sin embargo, la situación económica del país aún estaría lejos de recuperar el nivel pre-crisis. Finalmente, el gobierno de Argentina adelantó las elecciones presidenciales.
El 25 de mayo de 2003, Néstor Kirchner asumió la presidencia con una situación económica difícil. Durante su discurso de asunción, el nuevo presidente habló mucho sobre cómo el país volvería al sistema internacional.
Además de las consideraciones de las políticas internacionales, el gobierno de Kirchner pensó más sobre cómo sacar al país de una situación de depresión económica.
Por lo tanto, en términos de la estrategia económica, el presidente sostuvo que continuaría y profundizaría las políticas previas para mantener el crecimiento de la economía estable. A diferencia del menemismo en los años 90, el presidente Kirchner tendió a realizar un modelo económico keynesiano17 y
procuró reanimar el mercado interno, especialmente la industria nacional. Bajo este contexto, el gobierno de Kirchner tomó una medida económica para desarrollar la producción interna y aumentar la demanda interna. Desde entonces la manufactura industrial creció 3 años consecutivos.
Por otra parte, destacó el desarrollo de obras públicas. A partir de 2003 el gobierno de Argentina propuso un presupuesto de 1760 millones de pesos, para la obra pública, incluyendo seis partes como la vivienda, el sistema de drenaje, las instalaciones educativas, la ingeniería del agua, la construcción de carreteras, y el establecimiento de la ciudad. A través de la implementación de las obras públicas, activó el crecimiento de la construcción, que alcanzó el 34,4% y el 29,4% respectivamente en 2003 y 2004.
El gobierno de Kirchner impulsó un modelo económico productivo y las infraestructuras, las cuales atrajeron la participación de las PYMES, creando oportunidades de empleo tanto en el sector de la industria como en el de la construcción. El gobierno ajustó el salario mínimo y las pensiones, y ofreció condiciones favorables del crédito a los consumidores. Entonces, bajo las medidas impulsadas por la administración de Kirchner, aumentaron el consumo privado y las inversiones. Así como hemos mencionado anteriormente, el consumo privado y las inversiones alcanzaron al 9,5% y 34,4% respectivamente en 2004.
Además, el gobierno sostuvo que el rol del Estado era desarrollar la
17 El modelo keynesiano o, quizás más apropiadamente, los modelos keynesianos, son, estables en
macroeconomía, varios modelos económicos, generalmente basados en la interpretación neokeynesiana de los principios de la economía keynesiana, que buscan armonizar la percepción keynesiana y la neoclásica, concepciones que inicialmente se consideraban contrapuestas. Los modelos keynesianos son utilizados para identificar el nivel de equilibrio y analizar las interrupciones de los mercados de bienes y servicios, es decir, estudiar los niveles relativos tanto de producción como los ingresos agregados. Más informaciones, véase: https://es.wikipedia.org/wiki/Modelo_keynesiano.
economía, mejorar la posición internacional del país y regresar al sistema financiero internacional. Sobre el comercio exterior, el gobierno de Argentina puso en marcha servicios al exportador y firmó una serie de acuerdos comerciales bajo un criterio de integración productiva con países como China, Corea, India, Sudáfrica, Venezuela o México. Estas políticas comerciales también conllevaron el crecimiento económico del país, y el coeficiente de apertura creció al 22% en 2006.
Además, este crecimiento también se vio reflejado en el coeficiente de las exportaciones durante el periodo 2003-2007, que representaron más del 20% del PIB. Esta expansión en la contribución de las exportaciones en el PIB, resultó en un crecimiento de las colocaciones externas argentinas, y alcanzó los 56.246 millones de dólares en 2007.
Hay que mencionar dos factores importantes para explicar la reactivación del comercio argentino. El primero está vinculado con el contexto mundial, especialmente con el índice de precios de las materias primas (IPMP). Durante el periodo 2003-2007 la economía internacional experimentó un alto crecimiento de los precios internacionales de las materias primas, sobre todo, por la creciente demanda de China e India, beneficiando justamente al sector externo argentino.
El segundo factor fue que el gobierno de Kirchner implementó el
mantenimiento del tipo de cambio competitivo y estable (TCRCE), el cual se había
ejecutado desde 2002 durante el gobierno de Duhalde para recuperar la economía.
Desde entonces, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) intervino activamente en el TCRCE, que se mantuvo en una franja de alrededor de los tres pesos por dólar. Gracias a los dos factores mencionados, el resultado fueron seis años de un importante superávit comercial y el conseguir el nivel de reservas más alto de la historia. Por otra parte, como hemos dicho anteriormente, el país tenía una gran deuda externa. Para solucionar el problema del endeudamiento, las propuestas del gobierno estuvieron claramente diferenciadas en dos ámbitos. Uno fue hacia los tenedores de bonos y otro fue hacia los organismos multilaterales de crédito.
En primer lugar, el presidente Kirchner adoptó una actitud activa para negociar las deudas con los tenedores de bonos. El 22 de septiembre de 2003, el gobierno de Argentina propuso la propuesta de Dubái a los tenedores de bonos
para reestructurar la deuda. El contenido de la propuesta afectaba a bonos por 87.000 millones de dólares, planteando una quita del 75%. Asimismo, el ministro de Argentina presentó la propuesta a los acreedores privados que podrían escoger entre tres bonos: uno con descuento en el valor actual, otro con un fuerte aplazamiento del pago, y un tercero con una variación en el rendimiento, según el crecimiento de la economía argentina.
Sin embargo, esta propuesta no fue aceptada por los acreedores internacionales. Entonces, en julio de 2004 Argentina propuso la propuesta de Buenos Aires, la cual fue una mejora sustancial para los acreedores respecto a la de Dubái. A pesar de que Argentina ofreció una propuesta ajustada para los bonistas, no tuvo éxito en la negociación con ellos.
Para que los bonistas aceptaran la propuesta, el gobierno de Argentina aprobó la ley cerrojo que prohibiría futuras negociaciones con aquellos acreedores que no se hubieran adherido al canje después del 25 de febrero. Finalmente, los acreedores estuvieron de acuerdo en aceptar el plan de reestructuración. El 3 de marzo Argentina anunció que el grado de aceptación había llegado al 76,15% de la deuda en cesación de pago.
En cuanto a la estrategia hacia los organismos multilaterales de crédito, el gobierno de Kirchner cambió las relaciones entre Argentina y el FMI. A diferencia de las relaciones previas entre ellos, el presidente Kirchner tuvo una actitud dura y quería deshacerse de la intervención del FMI. Entonces, el gobierno de Argentina negoció activamente con el FMI para firmar un acuerdo trienal en septiembre de 2003. Sin embargo, ambas partes tuvieron divergencias. Sobre el acuerdo, el gobierno de Kirchner tuvo una actitud dura que no aceptó las reformas económicas demandadas por el FMI, y procuró una reforma económica propia para mejorar la economía del país sin la intervención de los demás. Bajo esta situación, ambas partes discutieron mucho, aunque finalmente hicieron concesiones.
No obstante, ambas partes congelaron el acuerdo en 2004 debido a que el FMI intervino en el proceso de negociación de la deuda en la cesación de pagos entre Argentina y los tenedores de bonos. El gobierno de Argentina decidió suspender el acuerdo con FMI hasta que terminara la reestructuración de la deuda con los bonistas. Por otra parte, el gobierno de Kirchner criticó mucho en
público las políticas del FMI.
Finalmente, Argentina realizó la negociación de la reestructuración de la deuda con los tenedores de bonos el 3 de marzo de 2005, y poco después Argentina reinició las negociaciones con el FMI. En este contexto, la economía del país ya se había recuperado, sobre todo, el rápido crecimiento de la reservas.
A finales de 2005, Kirchner decidió cancelar anticipadamente el total de la deuda con el Fondo Monetario Internacional por valor de 9.810 millones de dólares, en un pago financiado con las reservas del Banco Central. Finalmente, el 3 de enero del 2006, Argentina pagó toda la deuda al Fondo Monetario Internacional en total de 9.530 millones de dólares.
En resumen, la descripción anterior nos permite concluir que el gobierno de Kirchner no sólo sacó al país exitosamente de una mala situación económica sino que también recuperó la economía de Argentina e hizo posible el regreso del país al sistema financiero internacional.
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